Ayer se pudo ver, en Telenoche, un video de hace algunos años -2003, supongamos- en el que el asesinado subteniente de la policía bonaerense Aldo Garrido se muestra en acción.
Garrido fue asesinado en febrero cuando quiso evitar un asalto a un local de ropa de San Isidro. Cuando murió, hacía 30 años vigilaba la zona comercial de San Isidro y, según los medios, era muy querido por los vecinos.
Ahora bien: hay un detalle en el que nadie reparó. Garrido nunca dejó de ser un policía de calle, algo que los medios casi que celebraron. Además, perteneció a la fuerza policial por más de 30 años y no pudo ascender en el escalafón más que a subteniente.
Viendo el video obtenido de una cámara de seguridad de un local de San Isidro y que Telenoche dio a conocer ayer puede comprenderse todo. Allí se ve cómo un menor entra a robar, armado, y ante el alerta de los clientes Garrido entra, sin sacar el arma. Casi temerariamente, Garrido intenta reducir al joven armando, trenzándose en una lucha cuerpo a cuerpo, un forcejeo que el canal de Constitución celebró porque "solucionó las cosas sin usar el arma".
En rigor, por lo que se ve en la cinta el joven delincuente parece escaparse... pero mejor no nos metamos con eso y vayamos al punto: Garrido era un mal policía.
Cuando uno ve las imágenes de Garrido forcejeando con el pibito chorro se da cuenta de por qué no lo ascendieron: hizo todo mal. Dan ganas de decirle: "Si te mandás así y encima lo atajás de ese modo, te van a meter un tiro, incluso sin querer". El accionar de Garrido parece estar lejos, muy lejos, del profesionalismo del que suelen jactarse las autoridades policiales.
Aún más: todo indica que el episodio en el que perdió la vida tuvo similares características. Según los testimonios, Garrido advirtió el atraco, se mandó dentro del local y a uno de los delincuentes se le escapó un tiro durante un forcejéo, aunque todavía las versiones son contradictorias.
Espero que Clarín o Canal Trece suban el video, para poder probar lo que les estoy diciendo.